jueves, febrero 03, 2011

Un pez fuera del agua.

Incorpora medio cuerpo y alguien le pisa la mano al pasar, es una chica de unos 20 años. No se para.

Según va recuperando la conciencia se va poniendo más y más nervioso.

¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? ¿Cómo he llegado?

El corazón se le acelera, la respiración se le hace más fuerte y entrecortada. Se arrastra por el suelo, intenta parar a un viandante que con un ligero tirón se deshace de él. Intenta gritar y no puede. El corazón se le va a salir del pecho. No puede respirar más fuerte y la sensación de falta aire le ahoga.

Le asaltan las lágrimas de impotencia.

Alguien apoya sus manos en sus hombros y él se da la vuelta. Alguien está agachado enfrente de él. Tiene una expresión de preocupación, de lástima, cierta empatía, algo de miedo.

- ¿Estás bien?

La pregunta se le repite varias veces pero él no contesta. Habla su expresión de pánico. Está sudando y los ojos parecen fuera de órbita.

Quien se hubo agachado cambia la expresión y ahora muestra decepción. Acaba por incorporase e intenta irse, él la agarra, se arrastra por el suelo sin soltar, la cabeza gacha, la cara envuelta en lágrimas; sigue fuera de si.
Con un buen puntapié en la cara se deshace de sus manos y él vuelve a perder el conocimiento. Le cae un hilo de sangre por la oreja.

Se despierta. Está en el suelo, en una acera. Oye el ruido de la gente al pasar por su lado, el ruido de los coches y no demasiado lejos están haciendo obras. Le duele mucho la cabeza. A su lado la gente pasa indiferente. La boca le sabe a sangre.

Incorpora medio cuerpo y alguien le pisa la mano al pasar, es una chica de unos 20 años. No se para.

Según va recuperando la conciencia se va poniendo más y más nervioso.

¿Quién soy? ¿Qué hago aquí?

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